as primeras noticias que tenemos sobre Paredes de Nava datan del siglo X, aunque posiblemente la repoblación se produjo siglos antes. A partir del siglo IV-V pudo producirse una dispersión de pobladores de la antigua Ciudad, creandose una serie de asentamientos, poblados y villas romanas (algunas de estas están perfectamente catalogadas). Los nombres de algunos de estos poblados han llegado hasta nosotros, entre los despoblados mas significativos sobresalen: Braolio, Carejas, La Ciudad, Pelilla, Pobladura, Pozuelos, Sahagún el Viejo, San Martín de la Vega, San Miguel, San Pedro de los Llanos, Santa Coloma, Villandilla, Villarey y Villorido.

Estos poblados seguramente sufrieron el azote de las huestes de Constantino en su lucha contra el emperador Horacio, por el poder de Roma y mas tarde la dominación visigoda (de ahí el nombre de Campos Góticos).En el siglo VIII soportaron las correrías de Alfonso I y la devastación de muchos de estos poblados y villas romanas. ¿Pero estas devastaciones fueron suficientes como para despoblar definitivamente esta zona?. Es difícil saberlo por la carencia de información, pero aceptando la hipótesis de la despoblación total de esta zona en el siguiente siglo IX, bajo el reinado del Alfonso III, o incluso antes, tuvo que empezar la repoblación

Los primeros datos que se tienen sobre Paredes de Nava datan del siglo X, y es a través de una familia aristocrática, los Banu Mirel, que poseía una notable cantidad de solares. Gómez Mirélliz, perteneciente a esta familia, es la primera persona que aparece en la documentación con posesiones en esta villa. En aquella época estaba en plena expansión la aristocrática y los grandes centros monásticos que iban penetrando en una mayoría de las villa terracampinas.

NACIMIENTO DE PAREDES DE NAVA.
En el 1126 llega al poder Alfonso VII, este monarca castellano siente la imperiosa necesidad de reorganizar sus reinos. Para ello otorga los "fueros" a numerosas ciudades y villas castellanas, entre ellas a Paredes de Nava.
Las
Cartas Pueblas o forales las recibe Paredes de manera escalonada entre 1128 y 1134 y debió de estimular la llegada de nuevos colonizadores. Algunos historiadores hacen referencia a la huella en la toponimia local de sus barrios Gallegos, Renedo, San Martín; sus pagos Vascones, por lo que se puede conjeturar la más que probable participación de gallegos, cántabros y francos en el repoblamiento.

La estructura interna de la villa la constituían cuatro
collaçiones (Santa Eulalia, Santa María, San Martín, San Juan), una aljama judía (con su sinagoga)y ocho barrios a saber:Ardagón, Calleluenga, Gallegos, Mediano, La Fuente, Renedo, San Miguel, y San Juan. Había seis puertas de entrada y salida del recinto amurallado: Puerta de la Villa, Antenoria, Ardagón, Gallegos, La Fuente, Renedo (ver imagen).
Hacer un cálculo aproximado de los habitantes de Paredes de Nava en tiempos de su máximo apogeo es harto complicado; para Ángel de Vaca desde mediado el siglo XIV la población de Paredes siempre superó los 700
fumadgos, lo que se puede interpretar como una población mínima de 3.000-3.500 habitantes. Mas tarde en el siglo XV se computan 840 fumadgos y en 1412 se contabilizan 908 casas. Juan Carlos Martín Cea, también hace unos cálculos aproximados de 3.000-3.500 habitantes, basandose igualmente en las casas que tributaban. Seguramente estas cifras queden por debajo de la realidad, puesto que también entre los habitantes de Paredes había exentos de pago por su linaje, su profesión o su pobreza.

VILLA REAL
Por diversas vicisitudes en 1283 la villa queda entre las posesiones del futuro rey Sancho IV, el bravo, que al año siguiente accede al trono como rey de Castilla y de León, Paredes de Nava adquiere por primera vez la condición de "realengo". A la muerte de Sancho IV en 1295, se producen unas revueltas en las que se verá envuelto esta villa, en el denominado suceso de la "cerca de Paredes". Como consecuencia de este suceso, el posterior acuerdo al que llegan los contendientes de ambos bandos, Paredes pasa a manos de doña María Díaz y su esposo, el infante don Juan, en compensación por no tener los derechos sobre Vizcaya.
Años mas tarde, muerto don Juan, es su hijo don Juan "el Tuerto" el que está al frente de las posesiones de Paredes, pero el 1 de noviembre de 1326 es ejecutado por el rey Alfonso XI. Este suceso afectará directamente a Paredes: el 5 de diciembre de 1326 Alfonso XI expedía un privilegio por el que tomaba la villa "para nos e para los reyes que vinieren despues de nos". Paredes recobra la condición de realengo. No tardó la villa en perder esta condición, en 1333 es entregada a don Pedro, hijo de Alfonso XI y Leonor de Guzmán.

SEÑORIO DE PAREDES DE NAVA
En las Cartas Pueblas, redactadas entre 1128 y 1134, es significativo el final de la primera carta en 1128 en la que el Emperador Alfonso VII declaraba que los fueros fueron redactados "cuando los terratenientes me dieron aquella villa".Esta circunstancia parecía predecir una villa paredeña como realengo, adosada al poder real, no obstante, la tercera carta en 1129 se les ordenaba a los vecinos de Paredes de Nava que en lo sucesivo "tengais un solo señor, y no recibais ni otro señor ni otro dominios de sus manos". Este mandato consolidará la formación del Señorio de Paredes de Nava. Entonces los derechos del señor -un yantar anual, derechos de albergue y nombramiento de mayordomo, merino y sayón- no son aun excesivos y la libertad de los paredeños todavía sigue siendo grande.
A partir de aquí, la villa fue pasando de señor a señor en una serie de provisionalidades que constantemente van cambiando de titularidad, Esta tónica se mantendría hasta la llegada de los Manrique.
Como señores de esta villa está la poderosa Casa de Lara, la Casa de Castro -enfrentada tradicionalmente a la Casa de Lara-, la Orden de Calatrava, Alfonso de Noreña -hijo de Enrique II-, Pedro Trastámara, el infante don Fernando, hermano del rey...

1371: PAREDES CONTRA SU SEÑOR FELIPE DE CASTRO
La nota mas sobresaliente de estos conflictos sociales, es sin duda la actitud abierta de rebeldía de los paredeños contra su señor. Es suceso estuvo revestido de una inusitada violencia, pues los vasallos dieron muerte a su señor.
Felipe de Castro, ricohombre aragonés, casado con una hermana de Enrique de Trastámara, había recibido de éste en mayo de 1366 el señorío de Paredes. Si bien al principio no dejó de ser una donación en precario porque tras la derrota de los trastamaristas en la batalla de Nájera sus adictos perdieron las mercedes recibidas, mas tarde cuando el panorama cambió y Enrique consiguió doblegar, matandolo, a su hermanastro Pedro I, todas estas mercedes volvieron a ser efectivas.
Estando así las cosas, las Crónica de Enrique II nos cuenta que don Felipe de Castro pidió a sus vasallos de Paredes "que le diesen cierta quantia de algo", a lo que los paredeños no accedieron. El señor, molesto con esta actitud, se dirigió a la villa "á prender algunos dellos, é escarmentar otros". Pero los vecinos de Paredes de Nava decidieron resistir por la fuerza a su señor, "salieron al camino, é pelearon con él é mataronle".
No tardó, sin embargo, la represión de la alta nobleza del reino. Pedro Fernández de Velasco, destacado miembro de la aristocracia castellana, al tener noticia de lo ocurrido, nos cuenta la crónica, se dirigió a Paredes "é peleo con ellos, é mató muchos dellos, é entró en el logar é fizo y grand daños". Vino después la justicia real : "mando matar e facer justicia de algunos, é levó de los otros muy grand algo". La exigencia económica del rey "por el perdón que le fiso de la trayçión en que cayeron quando mataron a don Felipe su sennor" ascendía a 5.000 doblas de oro. Así pues, la represión que sufrieron los paredeños fueterrible. Algunos historiadores quieren ver en este suceso el primer movimiento antifeudal de la península ibérica.
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LA JUDERÍA
Mención aparte hay que hacer de la aljama de judía una de las mas importantes de la cuenca del Duero; según el padrón de Huete de 1290 pechaba, junto con la de Cisneros, 32.700 maravedís. Durante el reinado de Pedro I de Castilla, la judería de Paredes alcanzó el apogeo de su florecimiento; en 1352, tal y como cuenta en el Becerro de las Behetrías de Castilla, rentaba 18.000 maravedís, que suponía la renta mas alta de cuantas juderías existían en las merindades de Campos, Carrión , Monzón, Saldaña y Valladolid.
La muerte y la derrota de Pedro I de Castilla supuso la llegada al poder del primer Trastámara, Enrique II, y el rápido desmoronamiento de las aljamas judías. Durante ala guerra civil-fraticida entre los bandos de Pedro I y Enrique II, las comunidades judías de Castilla fueron devastadas, saqueadas y empobrecidas. Esto unido a los fuertes tributos que impuso Enrique II que los dejó sin pan que comer ni vestido conque cubrirse y al floreciente antisemitismo que se fue extendiendo por estas tierras fue concluyente para la desaparición total de la aljama que en 1412 "se tornan todos cristianos", después de las predicaciones de Simón Rodríguez de Toro y de haber sufrido constantes atropellos. Pero ni la conversión masiva de los judíos fue suficiente para que la convivencia mejorase demasiado.

EL CABILDO DE LOS CLÉRIGOS.
En 1329, los clérigos de Paredes de Nava se había constituido en "hermandad". Esta hermandad, conocida generalmente con el término de "cabildo", aglutina a todos los curas y prestes y los diáconos y otros beneficiados menores de las cuatro iglesias parroquiales estaban dentro del cabildo; los de dignidad inferior, como subdiacónos y graderos, quedaban excluidos salvo si estaban en posesión del grado de bachiller. El cabildo tiene un fuerte componente corporativo, no obstante, en 1506 se introduce la "reforma" de permitir el acceso a un número de laicos con sus respectivas esposas o novias a cambio de un buen pellizco económico.
Los "Oficiales del Cabildo" estaba compuesto por el "Abad", máximo responsable del cabildo; los "Mayordomos", encargados de gestionar la hacienda capitular y eran, así mismo, los organizadores del banquete ritual que se celebraba después de la procesión del Corpus; los "Veedores", cuya labor consistía en vigilar que los clérigos cumpliesen con sus obligaciones litúrgicas; el "pertiguero", asistente personal del abad y custodio de la vara capitular. Además, cuando algún asunto lo requería el cabildo podía designar a uno o varios "procuradores" que defendiesen sus intereses y que cesaban en el cargo una vez concluido el asunto para el que habían sido nombrados. La reuniones se celebraban habitualmente en la iglesia de Santa Eulalia.
Este cabildo gozaba de una gran autonomía, protegido por monarcas y señores frente a las "injerencias" del concejo. Ambas instituciones, concejo y cabildo, estuvieron enfrascados durante muchos años en diversos conflictos de carácter fiscal, a pesar de que los eclesiásticos paredeños disfrutaban de amplias exenciones fiscales.

CONDADO DE LOS MANRIQUE
El reinado del monarca castellanoleonés Juan II fue escenario de una compleja pugna entre nobleza y monarquía. Los infantes de Aragón, hijos de Fernando de Antequera -antiguo señor de Paredes- ocupaban puestos claves y disfrutaban de cuantiosos bienes en Castilla, uno de ellos Juan -duque de Peñafiel- era señor de Paredes. Todos estos conflictos terminaron cuando Juan II obligo a Alfonso V de Aragón a firmar las "treguas de Majano", que de hecho suponía la desaparición de los infantes de Aragón de la corona de Castilla. Para ello, el condestable Álvaro de Luna se había asegurado el apoyo de la nobleza, incluida la de Pedro Manrique, Adelantado de Castilla y hasta entonces fiel colaborador del rey de Navarra. Como consecuencia de esta tregua y la desaparición de los infantes, Pedro Manrique recibió la villa de Paredes el 8 de diciembre de 1429, a la vez que formaba parte del gobierno oligárquico que comandaba el condestable Álvaro de Luna. Este Manrique en 1431 fue nombrado Virrey de Castilla, después de muchas vicisitudes y guerras muere en Valladolid el 21 de septiembre de 1440. El mayorazgo familiar pasó a manos de su primogénito Diego Gómez Manrique como heredero de sus villa y lugares "salbo a Paredes, que mando al comendador Rodrigo Manrique, mi fijo, con todas las cosas que a mí pertenesçen en ella". Después de la muerte del Adelantado Pedro Manrique, con la llegada de su hijo Rodrigo empieza el estado Condal de la Villa.
El belicoso Rodrigo Manrique, padre de nuestro Jorge Manrique, se convierte, pues, en el I conde de Paredes (1440-1476), a su muerte es sucedido como II conde (1476-1481) por su hijo primogénito Pedro Manrique. El III conde de Paredes (1481-1526), es otro Rodrigo Manrique, hijo de Pedro y nieto por tanto del I conde; este conde renunciará en vida a su privilegio y le sucederá como IV conde (1526-1539) su hijo Pedro Manrique, primer Manrique que fijará su residencia habitual en la villa, este noble hizo posible la construcción del convento de la Misericordia (San Francisco) dentro del casco urbano; es igualmente, el primer Manrique que se entierra en la Capilla de los Condes de San Francisco. Como V conde de Paredes (1539-1570) está Antonio Manrique, hijo del anterior conde, durante cuyo período los paredeños hacen una última tentativa para librarse de la dominación señorial. A partir de este V conde se rompe la sucesión directa de los Manrique porque muere sin descendencia de varones. Comienza lo que venía siendo habitual en todos los mayorazgos codiciados en la corona castellana, las disputas y enfrentamiento por parte de los familiares mas directos en busca de quedarse con el jugoso condado de Paredes de Nava.
Como nota distintiva de la época de los Manrique queda el proceso de feudalización de la villa que se acentúan hasta extemos inverosímiles. Los paredeños nunca aceptarán de buena gana las imposiciones desorbitadas de sus señores y trataran de aprovechar cualquier controversia para litigar contra su señor, y demandar la actuación real.
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CONFLICTOS SOCIALES
A lo largo de su existencia la villa de Paredes de Nava ha soportado infinidad de conflictos de todo tipo; sociales, religiosos, comerciales... El hecho incuestionable de su valía y esplendor hizo que esta villa fuese codiciada por grandes señores, poderosas casas y algún que otro monarca.
En 1234 Alvar Pérez de Castro era señor de Paredes y por causa de su matrimonio no autorizado tuvo un enfrentamiento con el monarca Fernando III y que no llegó a mayores por la mediación de doña Berenguela (madre del rey) y doña Beatriz (esposa del rey), que convencieron al noble de que abandonase Paredes. El rey Fernando mandó demoler las defensas de esta villa.
En otro episodio acaecido años mas tarde Paredes se ve inmerso en un complicado pleito por la sucesión del Señorío de Vizcaya: el señorío de Vizcaya perteneció a López Díaz de Haro, cuando falleció este señorío se entregó a su hermano Diego de Haro, en detrimento de sus hijos, María y Diego; el fallecimiento de este último hizo que los derechos recayeran en María Díaz, su hermana, casada con el infante don Juan. Este infante luchará ardientemente para que su mujer fuera reconocida como legítima señora de Vizcaya, llegando a rebelarse contra el monarca. Este pleito desencadenó la
"Cerca de Paredes (1296)". En las Cortes de Valladolid de 1296 don Juan aceptará "Mansilla e Paredes é Medina de Rioseco é Castro Nuño é Cabrero", en compensación por los lesionados derechos sobre Vizcaya.

LA ÉPOCA DE LOS ILUSTRES
Que duda cabe que este periodo de la Edad Media, con el advenimieto del Renacimiento, es cuando Paredes de Nava está en todo su esplendor demográfico y cultural: en 1440 nace Jorge Manrique soldado y poeta, figura universal de las letras; sobre 1440/55 nace Pedro Berruguete, "el viejo" pintor, extraordinario artista que aún no ha conseguido su verdadera valoración; en torno a 1490 ve la luz Alonso Berruguete, hijo de Pedro Berruguete, pintor, escultor y arquitecto, pero sobre todo genio y figura del arte del renacimiento -¿creador del estilo barroco?-. Inocencio Berruguete, Felipe Berrojo y otros, viven y crean a caballo entre la Edad Media y los primeros albores de la Moderna. La villa de Paredes de Nava, tierra madre de los Berruguetes, brilla con fuerza en el Renacimiento de la Corona de Castilla y de toda la Pinínsula Ibérica.

A partir de aquí Paredes de Nava, al igual que infinidad de villas y ciudades castellanoleonesas, inician su decadencia de manera paulatina, que en el caso de Paredes de Nava llega hasta nuestros días.Subir

Última actualización: 4 Enero, 2004

BIBLIOGRAFÍA
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    • MARTÍN, José Luis. Historia de Castilla y León. Tomo IV " La Afirmación de los Reinos (siglos XI-XIII). Ámbito 1985.
    • MARTÍN CEA, Juan Carlos. El Mundo Rural Castellano a Fines de la Edad Media "El ejemplo de Paredes de Nava en el siglo XV". Junta de Castilla y León. Consejería de Cultura y Turismo 1991.
    • TERESA LEÓN, Tomás. Historia de Paredes de Nava. Institución "Tello Téllez de Meneses" 1968.