istoria, puede interpretarse como la relación de sucesos políticos, públicos y sociales de los pueblos o de cualquier actividad humana; ciencia, literatura, arte, etc.

La Historia para su estudio se divide en periodos, que básicamente son: Prehistoria, Antigua, Media, Moderna y Contemporánea. Cada uno de estos periodos, a su vez se subdividen en épocas, así la Prehistoria está compuesta por Paleolítico, Neolítico, Calcolítico, Edad del Bronce, Edad del Hierro, etc.

Por lo que respecta a la Meseta Castellana, los primeros datos de vida de que se tienen constancia provienen del Paleolítico, aunque el yacimiento de Atapuerca (Burgos) está llevando al tema en constante evolución y revisión. No obstante, que duda cabe, el esplendor de Castilla y León como nación se sitúa en la Edad Media y Moderna, desde el siglo VIII hasta el siglo XVII, donde la decadencia de la Casa de los Austrias, elevó hasta cotas insospechadas hasta entonces las manifestaciones culturales.

En realidad, nuestra decadencia como nación y como pueblo empezó a gestarse a partir del nacimiento del Estado Moderno que planteó la reina Isabel la Católica. Hasta ese momento los reinos de Castilla y León, juntos o por separado, habían sobrevivido bajo diferentes realidades y en constante luchas monárquicas y nobiliarias, pero con un marcado sello de personalidad. El Estado Moderno de los Reyes Católicos empezó a plantear la unificación de todos los reinos ibéricos, lo que contribuyó a amenazar la idiosincracia  y el carácter independiente de todo lo castellanoleonés.

Mas tarde, con Carlos V  Emperador, y tras la Guerra de las Comunidades que originó una brutal represión y un aparatoso retroceso en las libertades de esta tierra castelloleonesa, Castilla y León empezó un largo y doloroso declive del que puede pensarse que aún no hemos salido. La idea carlista de un Imperio de Monarquía Cristiana Universal (esa idea de un mundo globalizado, tan vigente en nuestros días, hasta el punto de rendir pleitesía a un soberano absolutista y guerrero, señalándole como el iniciador de una incontestable verdad: la globalización), supuso el paso a un segundo plano de la realidad y el interés de una tierra que durante un tiempo fue el reloj y el estómago del mundo conocido. El inicio del siglo XVIII y la dinastía de los Borbónes, con Felipe V, y la imposición de la Leyes de Nueva Planta (una ley centralizadora del país), tampoco ayudó a levantar una nación con el horizonte perdido y con el sentimiento confundido.

La Historia de Paredes de Nava, aún está por contar, existen monografías, ensayos, artículos, una extraordinaria tesis doctoral sobre el Paredes de Nava del siglo XV, y una Biografía, a cargo de Rvdo. Tomás Teresa León, muy incompleta y particular producto más del corazón que del rigor histórico que una "Historia de Paredes de Nava" merece. Escrita, como señala su autor en el Portico de la obra,"...desde el ferviente deseo de que mi pluma no se mueva más que en nombre de Dios y para servicio de la Iglesia", utiliza, como bien apunta Martín Cea en la Introducción de la obra que recoge su Tesis Doctoral, un estilo clásico y positivista, muy extendido desde los tiempos de Isabel y Fernando y claramente defendido desde el año 1939 hasta bien entrada la democracia en 1978..

Debemos de recordar que en esta Historia de Paredes de Nava, a partir de la época de esplendor de esta villa prácticamente desaparece cualquier reseña histórica editada; son casi cinco siglos olvidados o tremendamente mutilados. En este trabajo, forzosamente, hemos de ceñirnos a unas meras pinceladas históricas de esta villa noble y señorial.


azona Germán Delibes, Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Valladolid, que el término Prehistoria, utilizado desde  mediados del siglo XIX, es etimológicamente desafortunado y aunque alude a la etapa mas antigua del devenir humano, esta es una época en la que el hombre se manifiesta como el gran protagonista. De tal modo, por Prehistoria se entiende ordinariamente el periodo comprendido entre el origen del hombre y la aparición de la escritura. Pero este hecho o acontecimiento de la aparición de la escritura no se produjo de forma simultánea en toda la Ecumene, ni tan siquiera en el Viejo Continente, ello no significa que un bárbaro europeo de hace 3000 a. de C fue menos histórico que sus contemporáneos de Mesopotamia, que ya conocían la escritura, puesto que ambos son igualmente portadores de cultura y ,por lo tanto, de Historia. Se puede concluir que no hay diferencias esenciales entre Prehistoria e Historia y la justificación para segregarlas es en la forma de investigación de una y otra, ya que en la Prehistoria al estarle vedados al prehistoriador los procedimientos habituales de información de la Historia, es decir: los textos escritos, se tiene que recurrir a otro tipo de material calificados de arqueológicos.

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La Prehistoria en el Valle del Duero
Hasta ahora la escasez de información arqueológica sobre la Meseta ha recortado las posibilidades de reconstruir formas de vida de nuestros ancestros. Últimamente con los hallazgos que se están produciendo en Atapuerca (Burgos), este vacío poco a poco se va llenando y está ayudando a completar el inmenso puzzle que constituye la realidad histórica del hombre en su inicio. Las grandes divisiones que los historiadores hacen de la Prehistoria son:

El Paleolítico:
Periodo arqueológico que se inicia con la aparición del hombre y con la fabricación de los primeros útiles de piedra tallada. En la Meseta se inició con la llegada del "Homo erectus", hace aproximadamente un millón de años. Los hombres paleolíticos practicaron una economía exclusivamente depredadora, lo que provocó un poblamiento muy disperso con una débil densidad demográfica.

El Neolítico
Periodo que se originó hace unos 10.000 años. Su significación para el desarrollo de la humanidad fue fundamental. El hombre, que vivía cogiendo lo que la naturaleza le ofrecía, empezó en este periodo el dominio sobre la naturaleza en cooperación con ella. El hombre empezó a cultivar y mejorar por selección los vegetales comestibles y a domesticar a ciertas especies animales para obtener de ellas alimento y protección.

El Calcolítico
La fabricación de los primeros metales no supuso, ni mucho menos, la desaparición brusca de las industrias de la piedra. Estas, de hecho, coexisten durante un periodo que se denomina Calcolítico, que es donde se produce la aparición de la metalurgia.

Edad del Bronce
Se consolida definitivamente la metalurgia y entre  1700 y 1500 a. de C. comienza la primera Edad de Bronce o Bronce Antiguo; entre 1500 y 1200 a. de C. se desarrolla el Bronce Medio

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PRIMEROS POBLADORES
Los primeras huellas que hay sobre los primeros asentamientos del hombre en la Meseta son muy exiguos, quedando reducidos a unos cuantos guijarros o cantos rodados escasamente tallados o elaborados. A partir del Mindel , coincidiendo con el Paleolítico Inferior, la Meseta parecerá surcada por gentes portadoras de una industria de piedra "hachas de mano", que reciben el nombre de Achelense;un incipiente dominio del fuego y una precoz organización del habitad. Los yacimientos achelenses son abundantes en la Meseta, concentrándose habitualmente en los valles de los grandes ríos en busca de un elemento fundamental e indispensable para la supervivencia: el agua. Otro de los elementos que el hombre primitivo buscaba era la materia prima: cantos rodados de cuarcita o nódulos de sílex para tallar sus herramientas, así lo parecen atestiguar los yacimientos de la Cuenca del Duero (Galisancho y la Maya en Salamanca, Canterac y Mucientes en Valladolid...).

Por lo que respecta a los primeros pobladores cercanos a lo que hoy constituye Paredes de Nava, de este periodo achelense se conocen algunos restos de joyas notables y de viviendas en la Laguna de la Nava, pero con escasez y todo lo que apunte en el sentido de tratar de describir la importancia de los asentamientos, así como su forma de vivir, su economía u organización no serían más que meras hipótesis.

Se sabe, sin embargo, que en épocas posteriores desaparecen los restos arqueológicos, en una indicación clara, según la opinión de algunos arqueólogos, de que se produjo una emigración debido al frío extremo que como consecuencia de los últimos glaciales se asentó en la Meseta. Mas tarde se documenta una ocupación de tipo Facies de Soto de Medinilla.
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LA LAGUNA DE LA NAVA
Laguna de la NavaEl terreno en el que está enclavado Paredes de Nava no carece de significado histórico. La Laguna de la Nava está considerada como una laguna antiquísima, de la época terciaria y que posiblemente fue albergue del hombre primitivo; en ella se han encontrado joyas prehistóricas muy notables y restos de viviendas de palafitos.

De hecho Paredes de Nava está declarado por organismos nacionales, regionales y provinciales y por numerosos gabinetes arqueológicos de interés arqueológico, con mas de veintiocho zonas debidamente catalogadas.

Esta Laguna de la Nava se hinchaba por la recogida de aguas, procedentes de las lluvias del Río Retortillo y el Valdeginate, por lo que al carecer de drenajes se empantanaba en una extensión de hasta 20 km de largo y unos 4-5 km de ancho, la profundidad no era demasiado, sobre un metro. En la actualidad la desecación de la Laguna -aunque en el término de Fuentes de Nava se ha procedido a su recuperación- ha modificado sustancialmente el paisaje.
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Última actualización: 22 Diciembre, 2003
BIBLIOGRAFÍA
    • Delibes, Germán. Historia de Castilla y León. Tomo I "La Prehistoria en el Valle del Duero". Ed. Ámbito 1985.
    • Fernández Manzano, Romero. Historia de Castilla y León. Tomo I "La Prehistoria en el Valle del Duero". Ed. Ámbito 1985.
    • Martín Valls, Ricardo. Historia de Castilla Y León Tomo I "La Prehistoria en el Valle del Duero". Ámbito 1985.
    • Romero Carnicero, Fernando. Historia de Castilla y León. Tomo I "La Prehistoria en el Valle del Duero". Ámbito 1985