| |

l
Canal de Castilla es una obra de ingeniería construida
en los siglos XVIII y XIX, a partir de un viejo proyecto que
quería comunicar la meseta con el exterior a través
de una vía de navegación interior a lo largo
y ancho de la meseta castellana con el fin, entre otros, de
dar salida a los excedentes de grano y poder así aprovechar
una riqueza que de otro modo se perdería. Hoy día
tiene como uso principal el regadío de una amplia zona
en las provincias de Palencia, Valladolid y Burgos, aunque
algunos usos como el turístico empiezan a implantarse
de forma seria en puntos aislados de su recorrido. A lo largo
de sus 207 km. se reparten 49 esclusas, que salvan un desnivel
máximo de 141,90 m., 4 acueductos, 3 represas, 66 puentes,
4 dársenas, muelles, molinos de harina y papel, un
batán, una ferrería, varias centrales, varios
astilleros y diques secos. El proyecto definitivo lo firmaron
en 1752 Antonio de Ulloa y Carlos Lemaur, un ingeniero francés
que realizó grandes obras en España como el
paso de Despeñaperros, en Sierra Morena. Debido a la
envergadura de la obra, a una mala gestión económica
durante las obras por parte del Estado, las guerras, etc.,
las obras se alargaron durante casi cien años, aunque
un buen tramo estaba en uso desde 1792. La aparición
del ferrocarril poco a poco fue desplazando en importancia
al canal, que acabó cerrándose al tráfico
en 1959. Pero para entonces el perfil social y económico
de su zona de influencia había cambiado, siendo el
Canal uno de los primeros experimentos de la era Industrial
en España y dejando un rico patrimonio que se va perdiendo
por abandono.
El
trazado del Canal, tiene forma de Y invertida y sus vértices
son Alar del Rey, Medina de Rioseco y Valladolid. El conjunto
lo componen en realidad tres canales: El Canal del Norte (Alar
del Rey- Ribas de Campos); el Canal de Campos (Ribas de Campos-
Medina de Rioseco, pasando por Paredes de Nava.) y el Canal
del Sur (Ribas de Campos- Valladolid).
Ya desde el siglo XVI
se produjeron en España varios intentos para proyectar
un gran Canal,. Concretamente en 1549 el arquitecto Bartolomé
Bustamante de Herrera recorrió los cursos fluviales
del Pisuerga, Carrión y Arlanza y propuso una red que
uniera las capitales de Castilla la Vieja para potenciar el
regadío y el transporte. Si embargo, no fue hasta mediados
del siglo XVIII cuando este proyecto cobró forma. En
1753 se elaboró el "Proyecto General de Canales
de Navegación y Riego para los reinos de Castilla y
León", en el que se contemplaba la construcción
de cuatro canales:
- El Canal
del Norte: iba desde Olea, cercano a Reinosa,
hasta Calahorra de Ribas, dejando sus aguas en el Carrión.
Posteriormente este trazado sólo se ejecutó
hasta Alar del Rey.
- El
Canal de Campos: su recorrido iba desde
Calahorra de Ribas hasta Medina de Rioseco, pasando por
Paredes de Nava. Este trazado se mantuvo en los posteriores
proyectos y se conserva en la actualidad.
- El Canal
Sur: que enlazaba con el anterior cerca de
Grijota y pasando por Palencia, terminaba en Valladolid.
- El Canal
de Segovia: que iba a unir el curso del Eresma
con el de Duero a la altura de la localidad vallisoletana
de Villanueva. Este canal nunca llegó a construirse
La costosa construcción
de los Canales impulsó al Gobierno de la Nación
en 1828 a privatizar su terminación y su posterior
gestión. Así la empresa que se encargó
de terminar las obras recibiría subvenciones, la mano
de obra de los presidiarios y una concesión de 70 años
para explotarlo comercialmente. El periodo de auge del Canal
se dio entre 1850 y 1860 y llegó a contar con 360 barcazas
dedicadas tanto a transportar los productos interiores hacia
la costa (Santander), como a distribuir hacia el interior
aquellos productos que llegaban desde el extranjero.
A su vera se fueron
instalando muchas fábricas: molinos de harina, molinos
de papel, pequeñas empresas de metalurgia... La decadencia
del Canal llegó paralela a auge imparable de ferrocarril,
medio de transporte más barato. No podemos olvidar
los grandes almacenes de una sola planta situados principalmente
en las dársenas donde se cargaban las mercancías
LA INGENIERÍA DEL CANAL
A la hora de hablar de los elementos arquitectónicos
que forman el Canal de Castilla, hay que distinguir entre
el canal en si mismo y su entorno.. Como parte del canal encontramos
las presas, las esclusas, los puentes y los acueductos.
Las presas regulan el
caudal del canal. Podemos ver dos en el Canal del Norte, en
Alar del Rey y en Herrera de Pisuerga y otras dos en el de
Campos, en Calahora de Ribas y en el Serrón de Grijota.
El mayor número de esclusas se encuentran en el Canal
del Norte, ya que es el que ha de salvar mayores desniveles
por lo irregular del terreno.
Las esclusas están
diseñadas para que las barcazas pudiesen sortear los
diferetes niveles que tiene que salvar el canal y hay que
diferenciar dos tipos de estas: las ovaladas, construidas
en el siglo XVIII, que permiten el paso simultáneo
de dos barcazas; y las rectangulares, obras del siglo XIX,
utilizadas por una sola barcaza pero más rápidas
al necesitar menor volumen de agua. El sistema de compuertas,
que al principio eran de madera, fue sustituido a partir de
1919 por otras de hierro ligero mas resistentes.
Los puentes son vías
de comunicación entre los márgenes del canal.
Los hay pequeños en las esclusas y más grandes,
de arco de medio punto o apuntados, e incluso con un paso
interior para permitir la circulación de los animales
de tiro.
Los acueductos se construyeron
para salvar el paso de arroyos y ríos. El mas complejo
es el que está sobre el río Valdavia en San
Carlos de Abánades (cerca de Melgar de Fernamental)
con cinco arcos de medio punto.
CANAL
DE CAMPOS EN LA ACTUALIDAD.
Desde que en 1959
se cerró el Canal como medio de navegación,
ha venido cumpliendo como medio para un aumento importantísimo
del regadio y para abastecer de agua a los pueblos y villas
por los que discurre. En los últimos tiempos el turismo
se ha revelado como una alternativa vital para la revitalización
y dinamización de las zonas por donde cursa el Canal.
Recientemente la construcción
de otro Canal (el de Riaño) que desemboca en el Ramal
del Canal de Campos a la altura del término de Frechilla,
ha traído como consecuencia un cambio sustancial en
la fisonomía del Canal y su entorno; cambiando por
una lado el curso del mismo, que si bien antes iba de Calahorra
de Rivas hacia Medina de Rioseco, ahora desde la desembocadura
del Canal de Riaño ha cambiado su dirección
hacia Calahorra de Ribas. Pero también hay otros aspectos
a tener en cuanta: el entorno del Canal suponía en
esta zona de Tierra de Campos el único oasis verde
de cierta consideración, con las obras han acabado
inmisericorde con esta propiedad, quedando en su lugar unos
depoblados márgenes, que permiten la entrada de vehículos
sin restricciones: donde había verde, flora y fauna
ha quedado roderones, descampado, escombros y algún
que otro cardo: difícil situación para intentar
promocionar el turismo . |