 adeo
Ortega deja en la Iglesia de Santa Eulalia de Paredes
de Nava uno de sus mejores instrumentos: El Órgano
(1796) que en la actualidad sirve para los conciertos
que a lo largo del años se realizan en el entorno
impresionante del templo de Santa Eulalia. El Proyecto
del mismo no es integramente suyo, puesto que aceptó
la opinión de Manuel de Santonis, pero fue su realizador.
La Caja está
realizada en estilo neoclásico, predominando el
tono verde, siendo concebida esta a modo de retablo, es
decir: un banco (bancada), dos cuerpos de cinco calles
y un ático.
El en banco se sitúan
dos puertas laterales y al centro, protegido por una tapa
abatible, el doble teclado llamado por su disposición
"teclado de ventana". A ambos lados de este
están los tiradores de registro.
El primer cuerpo,
separado del banco por la lengüetería horizontal,
posee cinco calles.
El segundo cuerpo
repite las calles del primero. Con un torreón principal
en la calle central.
Los fuelles, de
los cuales sólo se conserva uno, son los típicos
de cuña, debajo de este continúa el manubrio
con su zancada.
El órgano
de esta iglesia es exponente de la transición de
una música polifónica hacía otra
sinfónica, beneficiandose de ambas. Este sorprende
por la amplitud de sus teclados que debería de
ser de 49 notas, alcanzando las 53 (DO1-MI5).
Dificil ha resultado
la consevación del órgano, pues las inversiones
en su mantenimiento fueron mínimas durante sus
primeros ciento cincuenta años de existencia, de
hecho caería en el olvido hasta despues de la gran
contienda, donde Europa en general y Alemania en particular
intentan recuperar esa identidad propia sesgada por el
conflicto bélico.
Pero la verdadera
restauración del órgano llega en el año
1979, por medio de dos jóvenes organeros. A partir
de entonces se realizan conciertos con frecuencia, principalmente
en los meses de verano y especialmente en agosto. |