as características climatológicas mas importantes que se dan en Paredes de Nava son propias de la mayor parte de la Cuenca del Duero: un clima mediterráneo frío fuertemente continental.

Los inviernos son largos y muy fríos, con temperaturas bajo 0º llegando en ocasiones por debajo de -10º. Según diversos estudios las temperatura medias mensuales no superan los 10ºC, esto impide en ocasiones que las plantas no se desarrollen con plena capacidad y vitalidad su ciclo vegetativo.

Por contra los veranos son cortos, estrictamente hablando el verano climatológico comprende los meses de julio y agosto, superándose en ambos la media de los 20ºC de temperatura. Como norma general los periodos mas calurosos corresponde a finales de julio y a los primeros, quince o veinte días de agosto, donde las temperaturas diurnas alcanzan con facilidad los 35ºC, pudiendo sufrir una caída importante durante la noche debido a los vientos del Norte "el Cierzo".

La aridez es la nota predominante del terreno con la consiguiente repercusión en la maduración de los cereales y su aportación favorecedora en el ciclo vegetativo de la vid -hoy prácticamente inexistente-.

La primavera es mas bien corta y generalmente pasa inadvertida, camuflada entre el invierno y el verano, es decir, los rigores del invierno enlazan en continuación con los calores del verano. En los meses de abril y mayo las temperaturas pasan de niveles invernales a veraniegos, alternando días de mucho calor con días de acentuado frío. Aunque es en esta época del años cuando las lluvias son mas abundantes, siendo el agua primordial para la germinación del cereal. Es otoño, igual que con la primavera, es corto y la mayoría de las veces inadvertido; a partir de la segunda quincena de septiembre y octubre se pasa del calor a al frío y viceversa sin tregua, también en esta estación pueden venir lluvias abundantes que son aprovechas por el sector agrícola para la preparación de la tierra, alzada y siembra.

Las precipitaciones, en general, son bastantes escasas y oscilan entre los 400-500 litros/año. Los máximos valores se alcanzan en las estaciones intermedias, primavera y otoño, y las mínimas en el invierno (aunque pueden venir inviernos de abundantes lluvias) y sobre todo en verano, donde el calor y la evaporación, junto con la aridez del terreno favorecen la sequía (sequía que a veces son preocupantes).

Últimamente, parece que los factores climáticos están dando un cambio donde los valores suben y bajan de forma aun mas brusca y sin ningún control, ahora estamos como decimos los lugareños con "el tiempo revuelto".

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