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aredes
de Nava forma parte de la terracampina por lo
que muchas de sus característica son
las propias de la zona. Los suelos de esta villa
tiene muchos parecidos a las colindantes, predominando
los suelos pardocalizos.
Los suelos
del Campo-Abajo, en la zona Sur y Oeste de la
villa se caracterizan por poseer un elevado
porcentaje de arcillas, son fuertes y en general
profundos que absorben el agua con relativa
facilidad.
Los suelos
de Campo-Arriba recubren el canturral de raña
que se extiende por el Norte y el Nordeste del
término municipal. Se trata por lo general
de suelos menos profundos y por consiguiente
mas secos ya que la presencia de estratos de
calizas a poca profundidad hace que el agua
se retenga con mayor dificultad, lo que facilita
su escape propiciando arroyos en sus laderas.
En estos campos los cultivos sufren con mayor
rigurosidad las adversidades climatológicas.
Químicamente estos suelos también
son pródigos en arcillas, aunque mas
pobres que los de Campo-abajo y su capacidad
de fertilizar uy producir por lo tanto también
es menor. Posiblemente estas circunstancias
tenga que ver en la conservación de los
montes que han llegado hasta nuestros días.
Bien es verdad que a partir del siglo XVIII
las roturaciones han sido continúas y
el siglo XIX y el XX han supuesto una disminución
considerable de monte y con ello un aumento
de las tierras de labor. También estos
suelos fueron muy utilizados como tierra de
viñedo.
Los límites
Nordeste, cauces de Río Cueza y Río
Carrión, contienen suelos aluviales y
de terraza y suponen los suelos mas fértiles
y ricos con una composición química
mas favorable para el cultivo.
Así
mismo en el Sur, en las riberas de la Laguna
de la Nava, aparecen suelos salinos, producto
de la concentración de sales disueltas
en el agua estancada bajo una capa impermeable
que al evaporarse quedan depositadas en el fondo.
Estos suelos, arcillosos y de color gris parduzco,
se utilizan básicamente como pastizales.
Como
resumen se puede decir que los suelos del término
municipal de Paredes de Nava son arcillosos
y pobres en materia orgánica, aptos para
el cultivo de los cereales pero excesivamente
dependientes de las condiciones meteorológicas.
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