En esta obra puede apreciarse un hálito
italiano, pero también plateresca es la inspiración de
estas pinturas. Esta escena pasional, la tragedia que en ella se encierra
esta tratado con una contención y un estoicismo de acento ibérico,
a pesar de la desnudez de Cristo. La perspectiva de la obra desde
abajo le permitió colocar un galería al fondo, con arcos
rebajados, en el centro de la misma está Pilatos -con su cetro-,
y sus acompañantes viendo el castigo.
La logia, con espectadores y el joven con una
flor que se asemeja a Guidobaldo, recuerdan, como señala Post,
a personajes de Melozzo da Forti