Perteneciente a la predela, junto con San Mateo y San Jerónimo,
representa la depuración de las imágenes de Urbino.
Humano adoctrinador, de bello rasgos y actividad de simbólica
significación, con el mismo virtuosismo en la reproducción
de las telas, encarna una figura de ideal inspiración y concreta
plástica.
En este San Juan los ropajes son de una maravillosa gama de rojos.
Está escribiendo el principio de sus evangelios: "In
principio erat verba".