Perteneciente a la predela, junto con San Mateo y San Jerónimo,
representa la depuración de las imágenes de Urbino. Humano
adoctrinador, de bello rasgos y actividad de simbólica significación,
con el mismo virtuosismo en la reproducción de las telas, encarna
una figura de ideal inspiración y concreta plástica.
Este San Agustín tiene sobre su regazo un libro en el que se
puede leer este texto: "Thomas hihi par est in gloria: virginali
praestans munditia, ego at praecello eum in episcopali infula".