Pedro Berruguete, a lo largo de la geografía
castellana pintó varios retablos dedicados a la Virgen, por lo
que el tema de la Anunciación es ampliamente recogido en la pintura
del artista.
En esta obra, que nos recuerda claramente a la Anunciación
del retablo de Santa Eulalia en Paredes de Nava, la estancia es cerrada
y sencilla, vuelve a aparecer el atril sobre el que descansa un libro
y el cojín. En un primer plano está el jarrón
con las tres flores de lis sobre un suelo embaldosado primorosamente
-habitual en Berruguete-. Al fondo igualmente oro. Los personajes
están ricamente vestidos el ángel con una capa pluvial
con ricos brocados y una túnica pura con bellos adornos que
parecen estar en consonancia con los retoques del suelo. Maria tiene
una amplia capa azul sobre una túnica con brocados de oro.
No falta la filacteria en manos de Gabriel ni el Espíritu
Santo. Con respecto a la Anunciación de San Eulalia en Paredes
de Nava Berruguete no coloco en escena a Dios Padre Omnipresente.