Esta obra que representa a David, que junto con Salomón, Isaías
y Ezequiel componen la predela del retablo mayor de Santa Maria de
Becerril de Campos. Este retablo fue pintado por Berruguete hacía
1485. La postura de David es centrada. Como en la obra de Salomón
de esta misma predela, David tiene en su mano un "Antiguo Testamento"
donde señala el pasaje de su profecía que se reproduce
en un filacteria:: "Veny electa mea et ponam in te thronus
meus".
Aquí el trono es más amplio y de corte renacentista,
con los pináculos que lo rematan góticos, y los fondos
de oro. Los tonos de sus vestidos son semejantes a los que utilizó
años mas tarde en los reyes de la predela de Paredes de Nava,
los brocados son de motivos vegetales y el tocado de la cabeza sobre
el que descansa la corona de rey nos recuerda al del rey David de
Paredes de Nava.