Esta tabla ha sido utilizada como un argumento fundamental para demostrar
la presencia de Pedro Berruguete en Urbino. La portada renacentista
con la inscripción "FC DX", interpretada como
"Federicus Dux",en homenaje a Federico de Montefeltro
para muchos críticos, aunque para Silva Maroto sólo es
un artificio de los que empleaba el artista para sus composiciones y
que lo que pretendió era representar el palacio de Herodes, como
centro de vicios, y para ello escogió algún detalle del
palacio de Urbino.
La representación del espacio y el tamaño de las figuras
de esta tabla es realmente interesante. Como dice Camón Aznar:
en la ordenación de algunas escenas Berruguete maneja unas anormalidades
perspectivas que parecen estar provocadas por el sentido humanista y
narrativo de su arte. Ángulo califica de memorable el modo en
que la luz contribuye a construir y fijar el espacio: contrasta las
tonalidades luminosas de la estancia donde se lleva a cabo la decapitación,
sombras en un primer plano que se van perdiendo conforme la escena nos
acerca a la ventana por la que entra la luz, con la "luz a
raudales" -en el decir de Ángulo- que entra por el
fondo porticado y que a través de la puerta abierta ayuda a iluminar
la escena principal de la obra.