El cuadro representa un Nacimiento pintado
sobre tabla al óleo y pan de oro, pudiéndose apreciar perfectamente
el estilo y forma de trabajo del pintor, así como la preparación
que se efectuó a la tabla previamente a ser pintada.
Parece ser que fue un encargo realizado por el artista y que según
los expertos fue pintado enteramente por su mano, no por miembros de
su escuela.
Por una casualidad se fijo en esta Natividad de Jesús un experto
en la pintura de Pedro Berruguete, posteriormente expertos del Museo
de Prado verificaron que en efecto es una obra del pintor paredeño.
El estado de conservación es muy bueno.