A través de un arco -propio en Berruguete- se accede a una estancia
con el punto de fuga en oblicuo, el artesonado de la cubierta constituye
una estupenda demostración de decoración renacentista.
Los motivos decorativos de las pilastras de entrada hacen suponer que
también este genial pintor fue el introductor de este tipo de
docoración, utilizado después frecuentemente por Juan
de Borgoña.
La escena compuesta por pocos personajes está correctamente
construida, aunque las figuras son de menor volumen que en otras obras
del pintor paredeño.