La estructura es similar a la de San Pablo, pero los medallones superiores
son sustituidos por unos arquillos góticos enmarcados entre los
pináculos y el florero del arco conopial. A través del
arco de medio punto nos adentramos a una estancia cuya estructura arquitectónica
corresponde al palacio derruido de David, muy frecuente en la época
para la representación de la Natividad de Jesús; al fondo
la mula y el buey. Las columnas del palacio están rematadas por
capiteles pseudocorintios.
En la parte izquierda de la composición la Virgen, con el Niño,
sentada en alto sitial; el rey, arrodillado, presenta una caja de oro,
de la que el Divino Niño recoge monedas. Hay que destacar el
domino del espacio y de la luz y el carácter monumental del los
personajes.
Toda la escena en un templete del Renacimiento. Esta sarga, su compañera
(Dos reyes magos) y otras dos (San Pedro y San Pablo) proceden de Ávila.
Fueron puertas de órgano o de retablo.