Esta tabla nos introduce en una escena religiosa
gótica, con el sarcófago del santo de madera pintada y
con la multitud de devotos enfermos que acuden pidiendo el milagro de
su curación. Hay que observar en primer término a una
preciosa dama arrodillada. Para muchos críticos esta obra es
una de las creaciones más destacadas de Pedro Berruguete en el
dominio de la luz.
En esta obra se percibe como la luz viene por
la izquierda, la parte por donde entran los peregrinos al sepulcro y
por la ventana superior entra un haz de luz que enciende milagrosamente
la vela de la lámpara. En el espacio de la escena la representación
de las figuras y su ricas ropas alejan esta obra de las representaciones
de otros artistas contemporáneos hicieron de episodios similares.