Hay que colocar en la línea de los grandes pintores
españoles a Pedro Berruguete, no sólo por sus excelencias
técnicas, que lo sitúan a la cabeza de nuestra pintura
del 1500, sino por su esencial iberismo, que hace de sus personajes
los mas entrañables y cercanas a nuestra sensibilidad y a nuestra
comprensión. Muy acertadamente encabeza Laínez Alcalá
su monografía sobre este pintor llamándolo "pintor
de Castilla". Ningún otro maestro, ni siquiera Zurbarán,
ha interpretado como Pedro Berruguete su viril entereza y su humanismo
místico.
Estilísticamente, Pedro Berruguete es un pintor difícil
de clasificar. Vivió algunos años en el palacio ducal
de Urbino, en el momento en que era el hogar de las mas puras corrientes
renacentistas. Allí colaboraron maestros que han quedado como
clásicos de las artes italianas de la segunda mitad del siglo
XV. Y, sin embargo, sus obras españolas, aparte de algunas
adherencias puramente ornamentales y disimuladas, se mantienen dentro
del mas puro concepto de los ideales góticos. Pedro Berruguete
es un caso más del arte de los Reyes Católicos, que
representa en muchos aspectos la culminación del goticismo
en su mas exaltada expresividad cuyos temas buscan las superficies
mas modeladas y de corporeidad más firme y relevante. Berruguete,
es cierto, presenta un costado renacentista, pero el mas intenso y
personal de expresividad medieval, aunque con un acendrado humanismo
de sus personajes que se está dentro del clima espiritual del
Renacimiento.
Tras su retorno a Castilla, el pintor paredeño pudo comprobar
que la pintura castellana que dejo a su partida y la que encontró
a su vuela años despues, había sufrido una evolución
mínima, se puede decir que a pesar de los profundos cambios
sociales, políticos y económicos. La situación
coyuntural para los pintores de aquellos últimos años
del siglo XV era muy favorable, la expansión de la corona de
Castilla, su pujanza y presencia en el concierto ibérico y
europeo había desatado la fiebre por las construcciones y las
ornamentaciones, aunque quizá la calidad era inferior a las
que por ejemplo se realizaban en Italia.
Hoy es Pedro Berruguete uno de los pintores que más interesan,
su arte se halla así al de los pintores de un realismo místico
que se repite en toda nuestra historia. y en cierta manera sus cuadros
han sido considerados como los mas representativos del estilo de los
Reyes Católicos.