En este cuadro en el que se presenta a Santa Ana recibiendo el anuncio
del Ángel sobre la Concepción de María, esta basado
en un pasaje de los Evangelios Apócrifos, posiblemente en el
llamado Protoevangelio de Santiago, está dispuesto en el primer
cuerpo del retablo, a la izquierda del eje central, y tiene como protagonista
a la madre de María, culto importantísimo en el siglo
XV.
La escena está plasmada con magistral maestría y la imagen
de Santa Ana, que muestra un profundo dolor acompañado de llanto
ante la contemplación de un nido de pájaros en un laurel
que acrecienta aún mas su desdicha por se estéril, está
fuertemente modelada, envuelta en un amplio manto que se quiebra en
grandes pliegues. Es de observar como Berruguete reduce los personajes
de la escena y baja considerablemente la línea de horizonte para
aumentar la monumentalidad de las figuras. El fondo es de oro sin matices.