Pintado por Berruguete hacia 1490.
El Rey Josías colocado en el centro del trio de reyes de la
izquierda y se observa su como su cuerpo y su rostro esta ligeramente
escorzado hacia el eje central de la predela. Tiene características
comunes con los demás reyes de la predela, con abundante oro
en el fondo, y presenta formas amplias y monumentales, alzándose
sobre el pretil y dominando el espacio.
La riqueza de los vestidos muestra al "gran colorista castellano
y al más sensible sensible a los encantos de la luz". Los
tonos rojos, verdes y negro combinados trasmiten luz y riqueza. A pesar
del excesivo oro que forma su fondo, muy de moda en Castilla en aquella
época, esta obra tiene un gran componente italiano no exenta
del tremendo humanismo de que Berruguete dotaba a sus figuras.
Para algunos críticos es uno de los primeros retratos que se
hicieron en España.