Perteneciente a la serie de los veintiocho "Hombres
Ilustres" que adornaban el studiolo del Palacio Ducal de Urbino.
Este Papa Sixto IV inicialmente no fue incluido entre los retratos de
hombres ilustres. A partir de 1474, a raíz de que este pontífice
concediese a Federico de Montefeltro el título de Gonfaloniero
de la iglesia, es incluido con la misma consideración que los
otros personajes humanistas del "studiolo" de Urbino.
Esta obra, en todas sus fases -de dibujo y de color-, bien puede corresponder
al pintor de Paredes de Nava.