 uando
en 1474 muere el rey castellano Enrique IV le sucede su hermana
Isabel de Castilla (Isabel la Católica). Es el comienzo
de la etapa de los Reyes Católicos. Castilla y León
comienza una nueva singladura que va dejando a atrás
el espíritu medieval y unos nuevos aires de modernidad
esparcen fructíferos por la llanura castellana.
En
este ambiente nació Alonso Berruguete (Alonso González
González, así se llamaría en la actualidad
tomando el primer apellido de su padre, Pedro González
Berruguete, y el primero de su madre, Elvira González)
en Paredes de Nava aproximadamente sobre 1490/92 según
Camón Aznar. Y en Paredes de Nava pasó su infancia
y adolescencia, donde seguramente a la sombra de su padre,
el genial Pedro Berruguete, inicio su formación artística.
En 1501 acompaño a su padre cuando este trabajaba en
el retablo de la iglesia de Guaza de Campos (Palencia), lugar
donde Alonso volvería por razones familiares, y bien
pudiera ser fruto de esas visitas el "Cristo atado a
la columna" de este pueblo palentino.
En 1507 se encuentra
Alonso Berruguete en Valladolid, posiblemente admirando la
obra de Lorenzo Vázquez y preparando su inminente viaje
a Italia. En este país transalpino ya esta el artista
paredeño en 1508, en el que tenemos noticias suyas
por dos cartas del genial artista florentino Miguel Ángel,
fechadas en junio de 1508, en las que habla de "un
español que viene a Italia a aprender a pintar y desea
que se le permita ver los cartones de la Batalla de Cascina"
(obra del propio Miguel Ángel). Seguramente la gran
fama que adquirió su padre, Pedro Berruguete, en Urbino
sirvió para abrirle alguna puerta y algún contacto
al joven aprendiz de pintor, escultor y arquitecto.
De
Italia se conservan una serie de dibujos (en la Galería
de los Uffice de Florencia), algunas de las cuales están
inspiradas en la mencionada Batalla de Cascina de Miguel Ángel
y otras son bocetos de anatomía, donde Berruguete hace
un alarde de conocimiento y tridimensionalidad. A su regreso
a Castilla, la vida de este genial artista estuvo durante
los primeros años de reinado de Carlos V muy unido
al monarca del que fue Pintor de Corte con tratamiento de
"Magnífico señor". Acompaño
al monarca en sus desplazamientos y se encargó de decorar
la nao que llevaría A Carlos V a tomar posesión
de su título de Emperador.
La obra de Alonso Berruguete
es amplia y diversa, su doble faceta de pintor y escultor
nos dejó obras de arte en ambas disciplinas, por enumerar
algunas de estas obras citaremos:
DIBUJO
Y PINTURA.
En la Galería de los Uffizi de Florencia se guardan
dos hermosos desnudos masculinos, un Cristo atado
a la columna y una anatomía de gran perfección.
En Castilla destaca
las tablas del Retablo de San Benito de Valladolid,
hoy en el Museo Nacional de Escultura, donde se adelante claramente
a su tiempo en la manera de interpretar la pintura.
ESCULTURA.
En esta faceta, Berruguete es incomparable, y sus creaciones
la mayoría de las veces de un estilo tan personal (tal
es su fuerza creativa y su poder transformador) que es difícil
poderlo clasificar dentro de una u otra tendencia artística.
Citaremos:
Retablo
de la Mejorada de Olmedo, hoy en el Museo Nacional de
Escultura de Valladolid; Retablo de San Benito de Valladolid,
Retablo de Santiago del Colegio Fonseca de Salamanca;
Retablo de Santiago de Cáceres; Retablo de
la Visitación del Convento de Santa Ursula de Toledo;
La Sillería del Coro de la Catedral de Toledo,
una de las obras mas hermosas de la escultura de occidente,
donde destaca la impresionante Silla Arzobispal cuyo
remate está hecho en alabastro y es sin duda una de
las creaciones mas geniales de Alonso Berruguete; para terminar
con su última obra de una calidad extraordinaria el
Sepulcro del Cardenal Tavera, obra refinada que está
dentro de los cánones de belleza renacentista. La cavernosidad
de los ojos, las sienes hundidas, los labios tumefactos reproduce
magistralmente el rostro de un muerto.
ARQUITECTURA.
Lamentablemente quedan muy pocas pruebas de su actividad arquitectónica.
Camón Aznar le atribuye la Casa del Sol de Valladolid,
se trata de una fachada muy sobria, donde apenas sobresale
la portada principal con arco de medio punto, que se flanquea
por dobles columnas. La decoración es del mas puro
estilo renacentista. También se le atribuye su participación
arquitectónica en el Hospital de Afuera (Toledo).
El
13 de septiembre de 1561, cuando se encontraba en el Hospital
de Afuera de Toledo para entregar el sepulcro del cardenal
Tavera muere en brazos de su progenitor y es trasladado a
Ventosa de la Cuesta, cuyo señorío ostentaba,
donde es enterrado en la capilla mayor del templo.
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